domingo, 23 de noviembre de 2014

Bien vivir es danzar acompasado…


Difícilmente podremos caminar si no mantenemos el equilibrio, este proceso biológico, desarrollado por los seres vivos superiores, implica el mover el organismo, el cuerpo de forma, rítmica. Cuando el andar y hablemos solo de nosotros los humanos, se realiza de esta forma equilibrada, se hace como algo natural que no llegamos a percibir, que no ejecutamos normalmente de forma consciente. También en el caso humano, podemos permitirnos por nuestro grado de desarrollo, movilizarnos de una forma no natural, es decir usando otro compás, rompiendo la rítmica, retrocediendo al andar en cuatro extremidades, en fin hasta lograr hacer movimientos muy complejos y bellos como los que ejecutan los atletas de gimnasia rítmica, ballet o patinaje sobre hielo.

Dama danzando. Escultura. Richard MacDonald  
MEAM Barcelona España                                       Mayo 2014 © amorenot

Me permito pedirles, que tomen un momento y se observen como caminan por un trecho, a ser posible como corren y hasta como bailan, miren su cuerpo, sientan cada una de las partes que se mueven para poder andar, correr, bailar, etc. si es posible intenten verificar por que no se caen, como es su ritmo, que parte del cuerpo se mueve y luego que otra lo hace en contraposición, como una de las partes del cuerpo hace contrapeso a otra. Tómense la molestia de ver una escena de ballet, esquí o cualquiera de esas bellas disciplinas y observen como el cuerpo del artista va en equilibrio, como aun cuando vamos o giramos en una dirección otras partes del cuerpo apuntan o se mueven opuestamente, como hay un extraordinario y bello balanceo, sobre todo cuando nos acercamos a esas extraordinarias artes de la danza, del esquí, del nado sincronizado, del yoga.

Así como la sincronía, el equilibrio en nuestros movimientos, son elementos fundamentales, en especial cuando queremos perfeccionarnos en un arte donde nuestros movimientos son el centro, estas características y cualidades nos permiten lograr eso que parece sencillo y a la vez tan complejo como es el movernos. así es nuestro andar por la vida, sencillo y complejo a la vez, aquí no hablo del caminar, hablo de la forma como vivimos, como balanceamos todas nuestras actividades en todas los momentos de nuestra existencia.

Nuestros sueños, no están construidos desde un solo punto de vista (y si así los hemos imaginado, debemos de revisarlos), el transcurrir hacia un estado de felicidad está conformado por muchos aspectos de nuestras vidas: nuestra faceta personal por supuesto, la visión familiar, como nos vemos laboralmente, como nos deseamos económicamente, como nos percibimos en ese sueño ante la sociedad o religiosamente, en nuestro entorno, desde nuestros valores y principios.

Cuando vamos hacia un sueño, hacia la perfección de nuestras vidas, hacia ese estado de felicidad, es como cuando nos proponemos una de esas artes personales basadas en el movimiento o inclusive hasta en la inmovilidad como el yoga, debemos de equilibrar cada parte de nuestro organismo, debemos de contraponer cada parte de nuestras vidas, debemos acompasarlas, como decimos en coaching debemos lograr hacer rapport con nuestro entorno, que lo que vivimos este en concordancia con como lo deseamos vivir. 

Aun en los casos en que por razones que no vienen al caso, fisiológicamente nuestro cuerpo no sea perfecto o tuviese algunas limitaciones, siempre al final vamos a lograr un andar en equilibrio, desde el otro punto de vista, aunque en nuestras vidas una de nuestras facetas no estuviese o fuese imperfecta, aun así podemos logra unas metas unos sueños una danza de felicidad en equilibrio, en equilibrio de todo lo que somos y podemos ser.

Una piedra en el zapato, nos hará caminar de forma incómoda, pero al final siempre tendremos el momento para retirarla y seguir el andar, lo importante es nuestras vidas es saber percibir esas incomodidades, que nos hacen perder nuestras perfecciones, que no dejan que vivamos en equilibrio, acompasadamente, tomémonos el tiempo para eliminar esa imperfección, para pulir esa cara de nuestras vidas y poder correr vigorosamente al compás de nuestros sueños.

Permitamos que cada una de nuestras actividades o partes de nuestras vidas estén en equilibrio, con nuestras responsabilidades laborales, con la sociedad, con nuestros principio y valores personales, nuestra humanidad y salud, el amor por nosotros mismos y por quienes nos rodean, el respeto por nuestro entorno social y natural, todo lo que nos conforma tiene un peso específico y si lo logramos colocar en su lugar justo, nuestras vidas podrán girar a la velocidad que deseamos y en cada giro se verá la belleza de la coherencia, del sincronismo, del respeto de lo uno para lo otro.

De otra forma si alguno de los roles que nos toca vivir, se sobrepone o impone, no dejara aflorar lo otro que somos o debemos ser, seremos como esos cuerpos descentrados que al hacerlos girar, rápidamente pierden el equilibrio y caen, ya no giran más. No dejemos que solo el trabajo o el placer personal, la iglesia o los que nos acompañen sean los que rijan y dominen nuestras vidas, no vivamos solo para algo, así nunca podremos girar, nunca podremos danzar, tampoco podremos adoptar una posición contemplativa, no habrá equilibrio, no serán posibles los sueños y las metas.

Brillemos como piedra preciosa, desde todas las caras, en cada una con matiz diferente, pero con luz propia, que se nos vea como irradiamos, que somos luz en difracción... arco iris bellamente equilibrado. 

Nuestra vida ha de ser una danza, natural, fluida y que ella misma vibre en resonancia con el mundo en que danzamos.

Bien vivir es danzar acompasado… en equilibrio con las extremidades de nuestra existencia.

Alberto Moreno T.
Caracas 22 Nov. 2014

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tu respetuoso comentario, siempre sera bien venido, al escuchar nutrimos nuestras mentes.

Ing. Alberto Moreno T.