sábado, 24 de enero de 2015

MOCHILA DE COMPETENCIAS

Estimados lectores, hoy para una mejor comprensión del tema, iniciaremos con un pequeño ejercicio de concentración.

Este ejercicio tiene como finalidad el que tomemos consciencia de las capacidades que tenemos, en cada uno de los ámbitos de nuestras vidas.

Lo ideal es empezar este ejercicio con una sesión de  relajación, por medio de la respiración profunda y controlada, que nos lleve a tener un pleno dominio de nuestro cuerpo y mente.

Waldemar Niclevicz en los Alpes Europeos,                                                                              Foto de Michella
                                                  Mont Blanc al fondo. 

Seleccionemos una bolsa, cartera, caja de herramientas, gaveta o porta cosméticos (yo la llamaré mochila), sin mirar dentro, prepararemos una lista de lo que recordamos está en su interior, posteriormente tomaremos cada de uno de los objetos que allí estuviesen sin sacarlos de la mochila, intentado identificarlos uno a uno y elaborando una lista, al final del proceso, debemos de sacar cada uno y compararlo con las listas.

Aquí nos sorprenderemos, no siempre nuestras listas estarán completas ni iguales. Seguro que hay objetos que no recordábamos tener en nuestras mochilas y objetos que no están a pesar de creer tenerlos.

Ahora para finalizar el ejercicio, tomemos cada uno de los objetos, con los ojos cerrados, tratemos de describirlos usando el tacto, el olfato o el oído y finalmente abrimos los ojos y terminemos de inspeccionarlos, lo más completamente posible,  guardándolo en la mochila… pero con una sola condición muy importante: Solo si creemos que será útil mantenerlo, si consideramos que no es útil tenerlo allí, lo colocaremos en otro sitio, es más si creemos que ya es inservible, lo desecharemos, es una carga y espacio ocupado sin necesidad.

Podemos repetir el ejercicio, nos sorprenderemos, por supuesto será más fácil, ya no estarán esas cosas inútiles que siempre guardamos por eso de: “por si acaso en algún momento las puedo usar o necesitar”

Es importante poder percibir, tomar consciencia de lo que tenemos materialmente, de lo que llevamos a todos lados o mantenemos en nuestras gavetas o cajas de herramientas, que importante que esas cosas valiosas, de gran utilidad estén en los sitios correctos y las cosas de menos uso que no necesariamente de menos valía, estén en otra gaveta o en otro bolso, para cuando verdaderamente las necesitemos. Muy importante, tenemos que desprendernos de todas aquellas cosas sin valor, que ya fueron utilizadas, que cumplieron su ciclo y que llevarlas ahora son un peso o molestia.

A continuación debemos de realizar este ejercicio, con todas esas gavetas o bolsos que tenemos en nuestra mente, mochilas llenas de innumerables conocimientos, competencias, habilidades, temas, pensamientos, temores, recuerdos, añoranzas y falsas metas, fortalezas, virtudes y vicios. Es aún más importante tomar consciencia de nuestro capital mental.  Seguro que en esta etapa el acompañamiento de un Coach, te sera de gran ayuda.

Haremos un repaso, de todo esos que hemos aprendido, que estamos usando, sería excelente que logremos identificar la gran cantidad de habilidades que tenemos para los diferentes momentos de nuestras vidas, de nuestras relaciones personales y laborales.

Debemos de hacer una lista desde nuestras competencias primarias, las indispensables para alimentamos y vivir a diario, hasta las usadas para trabajar, para poder llenar nuestras necesidades y satisfacciones, las que nos permiten vivir y las que nos dan autoestima. Nuestras competencias nos darán resistencia en la ruta a los sueños.

Hagamos una segunda gran lista, de todas esas cosas de la que somos capaces, desde lo más sencillo hasta lo más complejo, valoremos todo. Nuestras capacidades nos darán fortaleza en los caminos.

También tenemos que llenar una lista de aquellos conocimientos o habilidades en las que hemos ocupado tiempo pero no nos ha sido útil o no los hemos sabido usar, que han  ocupado un espacio en nuestras vidas sin dar frutos, normalmente por no estar claro que queríamos cuando escogimos su aprendizaje. No nos quedemos amarrados a conocimientos, recuerdos, temores inútiles  y vicios perjudiciales.

Al igual que con los objetos de nuestra mochila real, solo regresemos a ella lo verdaderamente necesario, desechemos todo aquellos que nos pesa, nos hace infelices, nos atemoriza, lo que no está en línea con nuestros valores, desechemos todo lo que nos molestaría para poder crecer. Todo eso debemos dejarlo en un rincón de esa zona de confort actual, que cuando salgamos de ella no nos hará falta.

Seguro que ahora la ruta a nuestros sueños, a nuestras metas la realizaremos con una mochila de competencias y habilidades, llena pero no pesada, con lo que necesitamos y si aún no las tenemos, estaremos claros que en el camino las adquiriremos. Recordemos que las cosas que llevemos nos deben ayudar a disfrutar nuestras pasiones, “La felicidad no se logra, se vive a cada instante”.

Alberto Moreno T.
24 de Enero de 2015

domingo, 11 de enero de 2015

Constelación de valores


Cuando nos imaginamos  a un marinero o navegante, vemos el capitán que guía la nave, tomando un sextante (ese instrumento con un pequeño telescopio y con piezas como arcos, muchas pequeñas perillas y tornillos) y que con la ayuda del sol o de una importante estrella, ayuda al capitán a orientar el derrotero del buque, para mantener el rumbo.



Que importante que exista el universo con sus astros y constelaciones, con ellos nuestros navegantes, nuestros coach, nos pueden ayudar en definir la ruta.

¿Y nosotros, cómo nos hemos de guiar en nuestras vidas, en los caminos para llegar a los sueños, a las metas y en fin para estar en la felicidad deseada?
Hemos de conseguir esa brújula interior, ese sextante para fijarlo en nuestra estrella, una de las primeras acciones para emprender el viaje.

¿Y adonde hemos de apuntar esos instrumentos?
Debemos de fijar nuestras miradas en esos puntos inamovibles de nuestro universo personal, hay que fijar y trazar los paralelos con las estrellas de nuestras vidas, con el sol de nuestros días.

Miremos nuestro espacio, busquemos nuestras constelaciones, encontremos las estrellas que son nuestros Valores y Principios, ellos han de ser nuestra guía, nuestro norte interior.

Partiendo de fijar los Valores para orientarnos, de los principios que nos darán las reglas de comportamiento, podremos avanzar de forma cierta, por las rutas de nuestros mapas, a conseguir nuestras pasiones.



De otra forma, sin valores ni principios, sin estrellas y soles, solo viviremos el momento como una veleta... cambiante al viento. Es verdad que debemos "Vivir el Aquí y el Ahora", pero sabiendo orientar nuestras miradas y pasos, para poder estar en este nuevo instante que ya vivimos y así, a cada momento acercarnos a nuestros sueños y metas.

Como el marino que enfrenta las tormentas o las calmas a cada momento, mirando el horizonte, usando su sextante, para prever, para ajustar las velas, amarrar los cabos y girar timón, así debemos de ir ajustando nuestro vivir en función de nuestro querer ser y los escollos a nuestro paso. El destino es cierto, el camino puede cambiar pero estamos comprometidos en llegar.

Los Valores son necesarios, para dibujar nuestros mapas de forma coherente y establecer nuestros sueños en conexión con nuestros principios y entorno, de forma ecológica.

En nuestras vidas cada uno tenemos estrellas, valores propios, somos naves con destinos diferentes, igual también que los navíos, cada uno con sus capacidades y condiciones, tomemos rumbo con nuestros propios mapas y recursos.

Vayamos a nuestros sueños, siguiendo nuestra constelación de Valores.

Alberto Moreno T.
11 Enero de 2015

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Mi lista para el 2015

Lista de por hacer para el 2015

Revisando todos estos meses pasados de escritura en este Blog: "Algo para compartir", refrescando las palabras, en las que he sustentado mis atrevimientos casi semanales, con los que he querido compartir ese algo, intente encontrar alguna frase o palabra desde la que pudiera armar el tema de hoy.

Hace tiempo y últimamente con mayor intensidad, quizás por ese deseo de compromiso con un nuevo periodo, en el que normalmente dividimos nuestras vidas (que no necesariamente a de ser así), como es el próximo Año 2015, se me ha hecho presente en mis pensamientos el tema de la Coherencia.


Fuegos artificiales. Fiesta de La Merce Barcelona                            Sep 2013   © amorenot

Aun con la seguridad que todos conocemos el significado de la palabra, me he permitido copiar algunas de las definiciones formales de Coherencia: "Actitud lógica y consecuente con una posición anterior.".- RAE; "logical or natural connection or consistency".-Collins; Sinónimos:  "Congruente", "congruity"




Coherencia, envuelve en esencia otras palabras que he venido usando en mis anteriores "post" y quiero usarla hoy para recordar muchas de ellas, ponerlas principalmente en presente y construir deseos de futuro... congruentemente.

Valores, necesarios para dibujar nuestros mapas, establecer nuestros sueños y conexión entre lo que creo que debemos ser y lo que queremos ser, de forma coherente.

Pasión, sentimiento con el que lograremos darle intensidad a los sueños y metas. Cuando nos apasionamos con seguridad estamos en congruencia, en coherencia de lo deseado con lo que llamamos felicidad.

Compromiso, es la fuerza motriz que nos mueve a los sueño, a las metas, si somos coherentes con ellos, seguro que nos apasionan, nos comprometeremos y representarán un valor de nuestras vidas.

Conciencia Plena (Mindfulness), es la actitud que debemos tomar para estar en el presente, reconocernos, identificar nuestras potencialidades, nuestras competencias y nuestras perfectibles debilidades o limitantes y así con Coherencia saber de donde partimos hacia nuestras metas.

Honestidad, como parte de nuestros valores, la honestidad nos permite relacionarnos respetuosamente con los que nos rodea, las personas, la sociedad, la naturaleza y por supuesto con nosotros mismos y cuando esas relaciones son honestas, es indiscutible que son coherentes.

Constancia, nos permite mantenemos de forma coherente en el tiempo  con nuestro existir, es el reloj que acompasa nuestro compromiso con nuestros caminos.

Ponderación, forma parte de la balanza de nuestras vidas, es el freno de la pasión, limita nuestros juicios, permite el equilibrio y coherencia entre lo deseado y lo posible, junto a la honestidad, nos relaciona ecológicamente ante los demás.


 Resulta difícil que una sociedad y sus miembros, como son la de las avispas y abejas (super-familia de los de los Apoideos), no tengan dentro de sus reglas de organización, elementos similares a los descritos en los párrafos anteriores,
la creación de estructuras tan complejas, bellas y funcionales, como el panal de avispas mostrado, en mi opinión solo lo pueden hacer, seres trabajando con pasión, comprometidos y coherentes con su entorno. 

                                
Panal de avispas (forma de pagoda) Galipán
Venezuela Marzo 2013   © amorenot

Tomemos ejemplo y construyamos nuestros sueños, convirtiéndolos en realidad, como esos pequeños pero maravillosos seres.

En la lista de por hacer para el 2015: una gran dosis de Coherencia, nos permitirá transitar en la ruta a nuestras metas.

Mis mayores deseos, en compañía de sus mejores querencias. “El camino no es fácil, todos son caminos y hay que echar a andar, porque hemos de llegar pronto…”  

FELIZ AÑO 2015.

Alberto Moreno T. 
Caracas 31 Dic. 2015








sábado, 20 de diciembre de 2014

Caminar entre aromas de Navidad

En el mundo occidental, llega esta época de celebración religiosa de la Navidad o para algunos solo el comienzo de un Año Nuevo y con ellas, innumerables olores y aromas, que se perciben en las casa, en las calles y hasta en nuestros trabajos, que forma parte de nuestro arsenal recuerdos, que junto a los sabores especiales de los alimentos, inundan nuestro cerebro, rescatando imágenes normalmente agradables y evocativas de niñez, de familia, de nuestras primeras calles.


Voy a permitirme enumerar algunas de aromas o sabores, que fijos en nuestro sub-consciente, de ellos están colgados esos bellos, grandes, profundos y por tanto inolvidables recuerdos: 
El olor a pino, a especies o esencias como la canela, el incienso,  la miel, el vino y para muchos el vino caliente, el aroma de naranjas, de manzanas y  canela, las frutas secas, dátiles, almendras y mazapán, el olor de un asado de ave, un pernil de cerdo, un lechón o un cordero, el Foie Gras, para algunos latinos los tamales mexicanos o las hallacas venezolanas, dulce de lechosa o papaya con clavo de olor, chocolatinas, arroz con leche, aroma a pólvora y fuegos artificiales, a roscones de reyes y tortas de especies o frutas, galletas de jengibre, uvas y champan o cava, turrón, el olor a leña del hogar, la sensación del frío de la nieve, como del aroma del mar en las playa brasileñas, el panetone italiano, al bacalao portugués, el aroma del musgo y la albricias que adornan el pesebre o natal, el aroma  a azúcar moreno, avellanas, nueces y otros que seguro ya sin tenerlos frente han traído bellísimos y entrañables recuerdos.



Ahora, que nos hemos paseado por estos abre bocas y que seguro que permitieron que otros no mencionado salgan a flote, vamos a  usar esas evocaciones, para traer a estas épocas, esos mejores deseos y compromisos, primero de reconciliación con nosotros mismos, que sin el perdón propio no podremos seguir adelante, nuestras vidas están llenas de tropiezos, la gran mayoría no son de nuestra culpa y aunque lo fuesen también tenemos derechos de perdonarnos, porque del perdón nace el amor, como nace de la comprensión y de la pasión. Ya auto perdonados, tomemos esa difícil determinación del perdón al tercero, al prójimo, en muchas oportunidades creemos que ellos son los culpables de nuestras caídas, cuando la verdad muchas veces también han sufrido como nosotros o por nosotros, lo más difícil es ese perdón sin juzgar, ese perdón para poder encontrar camino y con quien caminar, comprometámonos en el. 

Retomemos los aromas que seguro podrán ser compartidos, bien con un presente debajo del árbol, compartiendo un pedazo de turrón o mazapán, en la elaboración de un tamal o un lechón, ese compartir de aromas seguro también nos dejara compartir corazón, nos dejara compartir felicidades y en  muchos casos tristezas, recuerdos de sentimientos o familiares idos, nos permitirán recordar y que también hay muchos seres en el mundo, que una pequeña porción de nuestro roscón o puchero les aliviara su hambre y reconfortara su ser. 

Intensifiquemos los aromas de nuestros recuerdos para que podamos entregar miles de regalos de amor, en abrazos, en consuelos, en un “te sigo queriendo”, “nunca me olvido ni me olvidare de ti”, “me haces falta”, “tu sola sonrisa es mi gran regalo de hoy”, "mil bendiciones mamá"… , cuantas frases están llenas de aromas de amor, no las olvidemos, estas cosas sencillas que no requieren mayores inversiones y nos hacen ricos de Felicidad y Paz.
Que el aroma de estas festividades sea compartido en una:

FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO NUEVO,
BON NATALE E FELIZ ANO NOVO,
MERRY CHRISTMAS AND HAPPY NEW YEAR,  
JOYEUX NOËL ET BONNE ANNÉE ,
FROHE WEIHNACHTEN UND GLÜCKLICHES NEUES JAHR ,
С РОЖДЕСТВОМ И НОВЫМ ГОДОМ ,
GOD JUL OG GODT NYTT ÅR,  
ושנה טובה ומבורך חג המולד שמח

 Es el deseo de
Alberto Moreno Troconis.

Caracas 19 de diciembre de 2014

lunes, 8 de diciembre de 2014

Una piedra en el zapato

Una piedra en el zapato, nos hará caminar de forma incómoda, pero podremos eliminarla y danzar acompasados.


Danzarines Escultura. Richard MacDonald  

MEAM Barcelona España                                       Mayo 2014 © amorenot

En algún momento hemos convivido con la incomodidad de una piedra en el zapato y no lo digo literalmente, lo digo porque muchas veces aunque algo nos moleste de nuestras vidas, no logramos saber exactamente qué es, pero sentimos que no caminamos a gusto, que nuestras vidas están transcurriendo ineficientemente,  que no vamos a donde queremos o como queremos, en algunas ocasiones vamos cojeando.

¿Cómo podemos saber cuál es la incomodidad de vida que tenemos, que no nos deja ser o ir dónde queremos?, hay muchos métodos...
Voy a describir brevemente uno, pero que solo sirva para entender cómo encontrar esta incomodidad de vida, pero mejor aún como balancearse, si balancearse para poder andar equilibrados y danzar acompasados con cada uno de los roles de nuestra vida.


Este método se le llama rueda de la vida, se dibuja un círculo grande, se divide en gajos como los de una naranja, pueden ser en ocho o más partes, a cada una de  las líneas que dividen los sectores le asignamos una fase o rol de vida: familia, trabajo, sociedad, diversión, salud, formación, finanzas o cualquier otro. Ahora considere que el punto central es cero (0) y el circulo externo es diez (10), haciendo un ejercicio nos imaginamos como queremos vivir y colocamos sobre cada eje la puntuación con la que valoramos cual rol. Varias facetas de nuestra vida pueden tener la misma puntuación y no se requiere ser muy exacto pero si muy sincero. Ahora que hemos dibujado todos los puntos  los unimos por una línea y formándose una figura con algunas partes algo más elevado que otras más bajas, esta será la figura de como queremos vivir.



Seguidamente revisamos como vivimos actualmente, se volverá a formar otra figura, que seguramente tiene puntas más agudas y puntos muy cercanos al centro.

Miramos nuestra rueda de la vida, de cómo somos actualmente y como queremos ser y encontraremos en como vivimos, puntas de estrellas muy grandes, es decir fases de nuestras vidas a las que le damos una gran importancia y otras muy pequeñas, de las que no nos ocupamos, a diferencia de la figura de cómo queremos vivir, en la que probablemente la línea se acercara al círculo externo. Si nos imaginamos ambas figuras, probablemente la figura de cómo vivimos no rodara fácilmente y la de cómo queremos vivir si girará más fácil, estará más compensada en cada rol.

Es hora de ver como quitamos la piedra del zapato, la incomodidad que tenemos en nuestras vidas. Si comparamos ambas figuras, podremos encontrar donde están los desbalances, a que parte de nuestra vida le estamos dando mucha importancia dejando otra partes en descuido, no permitiendo que toda nuestra vida giren más elegantemente. 

Ahora manos a la acción, debemos de verificar que estamos dispuestos a cambiar, que estamos dispuestos a luchar por como queremos ser, a vivir la vida de nuestros sueños, que podamos danzar acompasadamente.

Este ejercicio nos permitirá ver que en muchos momentos, sobre-dedicamos nuestra vida a algunas parte de ella, descuidando otras, o nos dedicamos intensamente al trabajo o las finanzas y olvidamos a nuestras familias, a nuestros cuerpos, al descanso o la formación personal, muchas veces actuamos muy diferentes a cómo queremos ser, sacrificando cosas importantes, inclusive  por las que queremos luchar como son la familia y nos dedicamos solo a lo que nos da placer temporal o satisfacción económica. Dediquemos el esfuerzo a lo valioso que hoy descuidamos y liberémonos del yugo de lo que nos esclaviza.


"Una piedra en el zapato, nos hará caminar de forma incómoda, pero al final siempre tendremos el momento para retirarla y seguir el andar, lo importante en nuestras vidas es saber percibir esas incomodidades, que nos hacen perder nuestras perfecciones, que no dejan que vivamos en equilibrio, acompasadamente, tomémonos el tiempo para eliminar esa imperfección, para pulir esa cara de nuestras vidas y poder correr vigorosamente al compás de nuestros sueños."

Alberto Moreno T.
8 de Diciembre de 2014

domingo, 23 de noviembre de 2014

Bien vivir es danzar acompasado…


Difícilmente podremos caminar si no mantenemos el equilibrio, este proceso biológico, desarrollado por los seres vivos superiores, implica el mover el organismo, el cuerpo de forma, rítmica. Cuando el andar y hablemos solo de nosotros los humanos, se realiza de esta forma equilibrada, se hace como algo natural que no llegamos a percibir, que no ejecutamos normalmente de forma consciente. También en el caso humano, podemos permitirnos por nuestro grado de desarrollo, movilizarnos de una forma no natural, es decir usando otro compás, rompiendo la rítmica, retrocediendo al andar en cuatro extremidades, en fin hasta lograr hacer movimientos muy complejos y bellos como los que ejecutan los atletas de gimnasia rítmica, ballet o patinaje sobre hielo.

Dama danzando. Escultura. Richard MacDonald  
MEAM Barcelona España                                       Mayo 2014 © amorenot

Me permito pedirles, que tomen un momento y se observen como caminan por un trecho, a ser posible como corren y hasta como bailan, miren su cuerpo, sientan cada una de las partes que se mueven para poder andar, correr, bailar, etc. si es posible intenten verificar por que no se caen, como es su ritmo, que parte del cuerpo se mueve y luego que otra lo hace en contraposición, como una de las partes del cuerpo hace contrapeso a otra. Tómense la molestia de ver una escena de ballet, esquí o cualquiera de esas bellas disciplinas y observen como el cuerpo del artista va en equilibrio, como aun cuando vamos o giramos en una dirección otras partes del cuerpo apuntan o se mueven opuestamente, como hay un extraordinario y bello balanceo, sobre todo cuando nos acercamos a esas extraordinarias artes de la danza, del esquí, del nado sincronizado, del yoga.

Así como la sincronía, el equilibrio en nuestros movimientos, son elementos fundamentales, en especial cuando queremos perfeccionarnos en un arte donde nuestros movimientos son el centro, estas características y cualidades nos permiten lograr eso que parece sencillo y a la vez tan complejo como es el movernos. así es nuestro andar por la vida, sencillo y complejo a la vez, aquí no hablo del caminar, hablo de la forma como vivimos, como balanceamos todas nuestras actividades en todas los momentos de nuestra existencia.

Nuestros sueños, no están construidos desde un solo punto de vista (y si así los hemos imaginado, debemos de revisarlos), el transcurrir hacia un estado de felicidad está conformado por muchos aspectos de nuestras vidas: nuestra faceta personal por supuesto, la visión familiar, como nos vemos laboralmente, como nos deseamos económicamente, como nos percibimos en ese sueño ante la sociedad o religiosamente, en nuestro entorno, desde nuestros valores y principios.

Cuando vamos hacia un sueño, hacia la perfección de nuestras vidas, hacia ese estado de felicidad, es como cuando nos proponemos una de esas artes personales basadas en el movimiento o inclusive hasta en la inmovilidad como el yoga, debemos de equilibrar cada parte de nuestro organismo, debemos de contraponer cada parte de nuestras vidas, debemos acompasarlas, como decimos en coaching debemos lograr hacer rapport con nuestro entorno, que lo que vivimos este en concordancia con como lo deseamos vivir. 

Aun en los casos en que por razones que no vienen al caso, fisiológicamente nuestro cuerpo no sea perfecto o tuviese algunas limitaciones, siempre al final vamos a lograr un andar en equilibrio, desde el otro punto de vista, aunque en nuestras vidas una de nuestras facetas no estuviese o fuese imperfecta, aun así podemos logra unas metas unos sueños una danza de felicidad en equilibrio, en equilibrio de todo lo que somos y podemos ser.

Una piedra en el zapato, nos hará caminar de forma incómoda, pero al final siempre tendremos el momento para retirarla y seguir el andar, lo importante es nuestras vidas es saber percibir esas incomodidades, que nos hacen perder nuestras perfecciones, que no dejan que vivamos en equilibrio, acompasadamente, tomémonos el tiempo para eliminar esa imperfección, para pulir esa cara de nuestras vidas y poder correr vigorosamente al compás de nuestros sueños.

Permitamos que cada una de nuestras actividades o partes de nuestras vidas estén en equilibrio, con nuestras responsabilidades laborales, con la sociedad, con nuestros principio y valores personales, nuestra humanidad y salud, el amor por nosotros mismos y por quienes nos rodean, el respeto por nuestro entorno social y natural, todo lo que nos conforma tiene un peso específico y si lo logramos colocar en su lugar justo, nuestras vidas podrán girar a la velocidad que deseamos y en cada giro se verá la belleza de la coherencia, del sincronismo, del respeto de lo uno para lo otro.

De otra forma si alguno de los roles que nos toca vivir, se sobrepone o impone, no dejara aflorar lo otro que somos o debemos ser, seremos como esos cuerpos descentrados que al hacerlos girar, rápidamente pierden el equilibrio y caen, ya no giran más. No dejemos que solo el trabajo o el placer personal, la iglesia o los que nos acompañen sean los que rijan y dominen nuestras vidas, no vivamos solo para algo, así nunca podremos girar, nunca podremos danzar, tampoco podremos adoptar una posición contemplativa, no habrá equilibrio, no serán posibles los sueños y las metas.

Brillemos como piedra preciosa, desde todas las caras, en cada una con matiz diferente, pero con luz propia, que se nos vea como irradiamos, que somos luz en difracción... arco iris bellamente equilibrado. 

Nuestra vida ha de ser una danza, natural, fluida y que ella misma vibre en resonancia con el mundo en que danzamos.

Bien vivir es danzar acompasado… en equilibrio con las extremidades de nuestra existencia.

Alberto Moreno T.
Caracas 22 Nov. 2014

jueves, 13 de noviembre de 2014

“En esta tierra, soñar es obligatorio...

Soñar siempre será la asignatura más importante.

“Para cumprir os nosos soños, ás veceses é necesario volver a nacer, e os galegos nacemos… as veces que faga falta!  E se hai que volver a nacer, nacese" Promocional supermercado Gadis "Soñemos como Galegos!"

"Para cumplir nuestros sueños, a veces es necesario volver a nacer y los gallegos nacemos... las veces que haga falta! y si hay que volver a nacer se nace"

    "Catedral de Santiago, final de un camino soñado"                                              mayo de 2008 © amorenot   


Cumplir un sueño no es fácil, seguramente que hemos de nacer varias veces. Qué significado tiene esto?

En verdad en nuestras vidas no logramos nuestros sueños, debemos aceptar que antes de lograr nuestros sueños, caemos, nos equivocamos, morimos, en muchos casos morimos literalmente y al final en esa nueva vida, luego de levantarnos si que llegamos a nuestros sueños.

De cada caída, de cada equivocación, de cada vez que parece que morimos, tenemos el derecho de volver a recuperarnos, de enderezar rumbo, de volver a tomar aire y renacer.

Nuestros sueños, nunca están al mismo nivel desde donde los imaginamos y construimos, siempre un sueño está en una escala más alta, en una nueva vida, cada nivel que vamos logrando superar para acercarnos a ellos, es un morir y un renacer.

Morimos porque dejamos atrás aquello que ya no sirve, aquello que nos pudo ser útil pero ya no lo es, caminos andados, encrucijadas, decisiones tomadas, peldaños de nuestra escalera de vida que no debemos de volver a pisar, zonas de confort de las que ya salimos. Vidas ya vividas.

Renacemos porque tomamos nuevos caminos, porque las encrucijadas pasadas ya no existen más, ahora hay nuevos paisajes, las rutas están más cerca de lo que queremos, nuestros niveles de vida física y espiritual van en superación, porque cada ves que nos levantamos de una caída, de un error, es un revivir.

Nunca, aunque pensemos en algún momento que hemos caído y estamos en condiciones más desfavorables que antes, nunca estaremos más lejos de nuestros sueños que cuando empezamos, siempre estaremos mas cerca si nos hemos comprometido a lograrlos.

Cuando nos empeñamos en viajar a uno de esos lugares de ensueño,  allá subidos ente verdes y bellísimas montañas, siempre debemos de transcurrir por caminos que tienen de todo un poco, trechos fáciles y rectos,  vías de muchas curvas, sinuosas y de empinadas subidas, pero no solo nos toca subir, también en algunas partes hacemos trechos de bajada, por paisajes que no son los soñados y en muchos casos difíciles, tortuosos, polvorientos,  hasta llegamos a decir "por qué se me ha ocurrido venir por estos vía", pues así son los caminos a los lugares de ensueño, así son los caminos a nuestras metas, no todo es fácil, pero lo que si es cierto, es que no nos debemos  quedar varados en la parte tortuosa, polvorienta y difícil de nuestros caminos, tomemos fuerza y sigamos adelante.

El revivir en cada caída, en cada error, en cada morir de nuestras etapas pasadas, el traspasar las puertas, el encontrar un nivel superior físicamente pero aún más espiritualmente,  está impulsado por la pasión con el destino final.

El renacer no puede hacerse desde el consiente,  solo se puede lograr desde el sub consiente, es decir desde donde están nuestros sueños y pasiones. La pasión es bálsamo para revivir, para volver a nacer y para logra nuestros sueños.

“Para cumplirlos (nuestros sueños) no importa la edad que tengamos… es necesario volver a empezar, volver a nacer”.

“Soñar siempre será la asignatura más importante”.

“Si queremos que pase algo, tenemos que soñarlo, si queremos que pasen cosas nuevas soñemos cosas nuevas”.

“En esta tierra, soñar es obligatorio, así que soñemos, soñemos como Galegos….”

lunes, 27 de octubre de 2014

No dejes pasar el tren...


En muchas ocasiones nos hemos lamentado de haber dejado pasar oportunidades, seguramente que hacemos este comentario, luego de haber pasado días o hasta muchos años y con frecuencia llegamos a pensar que si hubiésemos tomado esa oportunidad, nuestra vida sería distinta hoy en día.


 "Flor en Realidad Aumentada”  Phalaenopsis                                          Octub. 2014 @morenot

Mirando en nuestro alrededor, también encontramos personas de las cuales comentamos lo contrario, han sabido aprovechar las oportunidades que se le han presentado, han desarrollado sus carreras y van o han llegado a sus metas y sus sueños.

Si recopilamos algunos de nuestros consejos anteriores, ellos han tenido que ver con metas, planes, competencias, rutas y caminos, compromisos y pasiones. Seguro que muchos de nosotros de una forma u otra hemos planificado nuestras carreras, nuestras vía al éxito y la felicidad y aun así llegamos a decir, "es que perdimos la oportunidad, no la vimos, este no es el camino".

Y qué es lo que ha faltado o fallado?

Los caminos a nuestros sueños han estado y estarán llenos de encrucijadas, momentos y espacios donde debemos de tomar decisiones y encontrar la verdadera oportunidad.

No son tan evidentes las oportunidades en las encrucijadas de nuestras vidas, no están escritas en los carteles de salida, en las flechas de cruce de camino. Las oportunidades están escritas en letras pequeñas o por medio de señales que sugieren la vía a tomar, pero no lo dicen expresamente, las oportunidades están escritas en letras a futuro.

¿Entonces visto lo anterior debemos de convertirnos en adivinadores?, leer el oráculo, las cartas, el horóscopo, pues no, no es necesario ni en nada  esto va a ayudar, más que en crear falsas expectativas (respetando a quienes trabajan estas artes).

Posiblemente hay algo en común entre las personas que manejan estas artes de adivinación y lo que nosotros debemos de practicar para encontrar esas oportunidades... La Toma de Consciencia, La Observación.

Con muchísima frecuencia vamos por la vida, sin tener consciencia, sin observar, sin escuchar lo que está pasando en nuestro alrededor, más aun sin percibir que nos está sucediendo a nosotros mismos, sin mirarnos ni sentirnos interiormente, sin sentir nuestro cuerpo. Vamos absortos esperando que alguien nos diga: "esta es la oportunidad de tu vida"

 "La Consciencia de uno mismo consiste en saber que se experimenta" "la consciencia consiste en saber lo que sucede alrededor de uno" John Whitmore

Si tomamos en cuenta nuestro cuerpo físico y nuestro cuerpo interior, debemos empezar a tomar consciencia de todo los que nos pasa, desde nuestra respiración, nuestro fluir de la sangre, cómo percibe nuestro cuerpo el entorno, solo unos minutos verificando como respiramos o la sensación al pasar el peine sobre nuestra cabeza, el agua corriendo sobre nuestra piel, qué es más caliente o más frío, qué nos agrada o nos molesta, si logramos entender esa compleja sencillez de nuestro cuerpo, podemos avanzar a intentar sentir nuestras emociones, qué nos gusta y nos disgusta, lo que pensamos, lo que queremos, en fin lo que sentimos emocionalmente, de una forma plena.

Al ejercitarnos en la toma de consciencia, lograremos percibir, para luego controlar ese respirar interior que son nuestras emociones. Suena difícil, pero lo que tenemos que saber es: que lo que nos ocurre, no lo podemos modificar del todo, no lo podemos evitar, pero seguro que si podremos cambiar su ritmo, la forma como lo percibimos y como reaccionamos, así como cuando tomamos consciencia de nuestra respiración y la hacemos más rápida o pausada, más profunda o más superficial, así podremos hacer que nuestras emociones, pensamientos, deseos y pasiones fluyan lo más parecidas a lo que queremos y no a lo que pasa sin control, como quien desde un vehículo, solo ve pasar las cosas rápidamente, debemos tomar el volante y el acelerador de nuestra vida y disfrutarla, hacer que nuestras emociones y pensamientos, vayan al ritmo que queremos y de ser posible tomar o dejar lo que nos convenga.

Ahora podemos decir, que todo esto tiene muchísimo que ver con dejar pasara o no las oportunidades, tomar adecuadamente el camino correcto en el cruce correcto. Cuando ya nos hemos fijado una meta, sabemos desde donde partimos, sabemos el camino, tenemos nuestros bolsos llenos de competencias, debemos andar, debemos comprometernos, debemos de hacer coincidir los sueños con las pasiones y es allí donde tomar consciencia de nuestro entorno y de nosotros mismos, nos ayudara a decidir, cuales son los cruce correctos, porque vía están las oportunidades.

Debemos estar alertas como un buen conductor, leer las señales del camino y consultar el mapa, ajustar nuestro GPS. Tomar consciencia, nos permite seleccionar vías alternativas cuando alguno de las planificados están cerradas o no son las mejores.

Importante, podremos con nuestra percepción, decidir quién ha de ser nuestro compañero de viaje, nuestra pareja, nuestro coach, la ruta es larga y necesitamos compañía.

Percibir, tomar consciencia, nos permitirá darle el ritmo a nuestras vidas, saber qué pasión vamos a potenciar para llegar a nuestros sueños, qué compromiso nos hace respirar más cómodamente, qué pareja se parece más a quien deseamos disfrute con nuestra la felicidad.

El tomar consciencia nos facilita verificar cual será "La oportunidad de nuestras vidas"

El tomar consciencia es imaginarnos como aquella "Flor en Realidad Aumentada", nuestras vidas pueden ser igual de maravillosas en nuestro entorno que en nuestro interior. 

El ser más perceptivos de lo que nos acontece o sucede a nuestro lado, nos permite leer las letras pequeñas de los avisos, avizorar con la ayuda de nuestros mapas las indicaciones de los caminos que se abrirán en nuestro futuro.

No dejemos pasar el tren de la oportunidad... tomemos consciencia de nosotros mismos, de lo que somos, podemos y queremos, disfrutemos a plenitud nuestras pasiones y la felicidad, que probablemente la tenemos a nuestro lado, en todas las cosas sencillas de la vida a las que nos les damos importancia.

Alberto Moreno T.
27 de octubre de 2014

Ing. Alberto Moreno T.